Crisis de pánico: cuando el cuerpo grita lo que la mente calla

Las crisis de pánico suelen aparecer de forma inesperada y pueden vivirse como experiencias intensas y aterradoras. Sin embargo, aunque el miedo es real, la crisis de pánico no representa un riesgo físico inminente: es una respuesta del cuerpo que busca proteger.

  1. ¿Qué es una crisis de pánico?

Una crisis de pánico es una aparición repentina de miedo intenso que alcanza su punto máximo en pocos minutos. No aparece necesariamente porque exista un peligro real inmediato, sino como una activación del sistema nervioso. Desde una mirada psicológica, el cuerpo expresa algo que no ha podido ser procesado de otra forma.

  1. ¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas pueden variar, pero los más comunes son:

  • Palpitaciones o taquicardia.
  • Sensación de falta de aire o ahogo.
  • Mareos, temblores o sudoración.
  • Opresión en el pecho.
  • Miedo intenso a morir, perder el control o volverse loco.
  1. El miedo al miedo: ¿por qué las crisis se repiten?

Muchas veces, el mayor problema no es la crisis en sí, sino el temor constante a que vuelva a ocurrir. Dado que es una sensación muy incómoda, la persona comienza a estar en alerta permanentemente, interpretando cualquier señal corporal como una amenaza. Este “miedo al miedo” mantiene el círculo del pánico, reforzando la ansiedad y la anticipación.

  1. ¿Qué NO hacer durante una crisis de pánico?

Durante una crisis, suele aparecer el impulso de luchar contra lo que se siente o de escapar rápidamente. Sin embargo:

  • Forzar la respiración o intentar “controlarla” con rigidez puede aumentar la angustia.
  • Pelear con los síntomas suele intensificarlos.
  • Decir frases como “esto no debería estar pasando” aumenta la sensación de pérdida de control.
  1. ¿Cómo puedo acompañar una crisis sin luchar contra ella?

Acompañar una crisis implica transformar la relación con lo que está ocurriendo:

  • Permitir que la crisis esté, recordando que pasará.
  • Llevar la atención al cuerpo de forma amable (sentir los pies, el apoyo, el contacto).
  • Respirar sin forzar demasiado, dejando que el aire entre y salga.
  • Recordar que el cuerpo no está fallando, sino que te está intentando proteger.

Cuando se deja de luchar, la intensidad comienza a disminuir.

  1. ¿Cómo la psicoterapia puede ayudar en las crisis de pánico?

La psicoterapia permite comprender el origen de la crisis, trabajar el miedo al miedo y aprender a habitar el cuerpo con mayor seguridad. Más allá de los síntomas, el proceso terapéutico ayuda a escuchar lo que el pánico viene a mostrar, transformando la relación con la ansiedad y recuperando la confianza interna.

“El síntoma es la oportunidad de hacernos preguntas nuevas sobre nuestra historia”.

Darte el permiso de escuchar lo que el pánico intenta decirte es el primer paso para dejar de ser espectador de tu dolor y convertirte en el protagonista de tu bienestar. En Plenavida te podemos acompañar tu proceso de transformación.

Isidora Nabzo

Psicóloga Centro PLENAVIDA

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